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Humedad en casa en invierno en Galicia: soluciones

¿Tu casa se llena de humedad cada invierno? Explicamos por qué el clima gallego provoca condensación, filtraciones y moho, y qué soluciones funcionan de verdad en viviendas de A Coruña y comarca.

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Cada año, cuando llega octubre y las temperaturas bajan, miles de viviendas en A Coruña, Ferrol y toda la costa gallega empiezan a sufrir el mismo problema: humedad. Paredes que lloran, ventanas empañadas, moho en las esquinas y ese olor característico que impregna la ropa y los muebles.

Si vives en Galicia, probablemente pienses que es “normal”. No lo es. O al menos, no debería serlo. La humedad en casa no es una consecuencia inevitable del clima gallego — es el resultado de un edificio que no está preparado para las condiciones climáticas reales de la zona.

¿Por qué Galicia es tan propensa a los problemas de humedad?

El clima atlántico: la tormenta perfecta

A Coruña tiene una humedad relativa media del 78%, con picos superiores al 90% en los meses de noviembre a marzo. A esto se suma:

  • Precipitaciones: entre 1.000 y 1.200 mm anuales, concentradas en otoño e invierno.
  • Temperaturas suaves pero frescas: medias de 8-12°C en invierno, suficientes para enfriar las paredes pero no para “secar” el ambiente.
  • Viento con lluvia horizontal: los temporales atlánticos empujan el agua contra fachadas y cubiertas con una intensidad que no se da en el interior peninsular.

Esta combinación hace que la humedad ataque por tres frentes simultáneos: condensación interior, filtraciones desde el exterior y ascenso capilar desde el terreno.

El parque de viviendas: construido para otro clima

El problema se agrava porque gran parte del parque de viviendas gallego fue construido antes de que existieran normativas de aislamiento térmico:

  • Antes de 1979 (NBE-CT-79): sin ningún requisito de aislamiento. Muchas viviendas del casco urbano de A Coruña, Ferrol, Oleiros y Arteixo son de esta época.
  • Entre 1979 y 2006: aislamiento mínimo, a menudo insuficiente para el clima atlántico.
  • Después de 2006 (CTE): las viviendas nuevas ya incorporan aislamiento adecuado, pero representan una minoría del parque total.

El resultado: paredes que se enfrían, ventanas que condensan y puentes térmicos por todas partes.

Los 3 problemas de humedad más habituales en invierno en Galicia

1. Condensación y moho

Es el más extendido. Cuando la temperatura de la superficie interior de una pared baja por debajo del punto de rocío (la temperatura a la que el vapor de agua del aire se convierte en gotitas líquidas), aparece la condensación.

Dónde aparece:

  • Esquinas superiores de dormitorios y salones orientados al norte.
  • Contorno de ventanas, especialmente las de aluminio sin rotura de puente térmico.
  • Detrás de armarios empotrados o muebles pegados a paredes exteriores.
  • Cajones de persianas (un puente térmico clásico en edificios españoles).

Señales de alarma:

  • Vaho en ventanas todas las mañanas.
  • Manchas negras de moho que reaparecen después de limpiarlas.
  • Ropa o zapatos guardados en armarios que huelen a humedad.

Solución: Mejorar el aislamiento térmico de las zonas afectadas y la ventilación de la vivienda. Más información sobre soluciones para condensación.

2. Filtraciones por lluvia

Los temporales gallegos, con viento racheado que empuja la lluvia horizontalmente, someten a las fachadas y cubiertas a un estrés que no es comparable al de otras regiones españolas. Las filtraciones aparecen cuando:

  • La fachada tiene microfisuras que permiten la entrada de agua impulsada por el viento.
  • La impermeabilización de la terraza o cubierta se ha deteriorado.
  • Los sellados de ventanas, chimeneas o juntas de dilatación han envejecido.
  • Los canalones están obstruidos y el agua rebosa hacia el interior.

Señal clave: las manchas aparecen solo cuando llueve y se van secando entre episodios de lluvia (a diferencia de la condensación, que es constante).

Solución: Localizar el punto de entrada del agua y reparar la impermeabilización o sellado afectado. Más sobre filtraciones en terrazas | Goteras en tejados.

3. Humedad capilar en plantas bajas

Muchas viviendas de planta baja en Galicia — especialmente casas de piedra rurales y pisos bajos en zonas con nivel freático alto — sufren humedad que sube por los muros desde el terreno.

Zonas de riesgo en la comarca: Viviendas cercanas a ríos (Mero, Mandeo), zonas bajas de Cambre, Oleiros y Culleredo, y cascos históricos con cimentaciones antiguas sin barrera impermeable.

Señal clave: desconchado y salitre en la parte baja de las paredes (hasta 1-1,5m), que no varía con la lluvia sino con el nivel del agua en el terreno.

Solución: Barrera química por inyección o drenaje perimetral. Más sobre humedad por capilaridad.

5 medidas que puedes tomar ahora mismo

Mientras decides si necesitas intervención profesional, estas acciones te ayudarán a reducir la humedad:

1. Ventila correctamente

Abre ventanas 10 minutos por la mañana en lados opuestos de la vivienda para crear corriente cruzada. Sí, incluso cuando llueve. El aire exterior en Galicia tiene humedad alta, pero está más frío; al entrar y calentarse dentro de casa, su humedad relativa baja. La ventilación siempre ayuda.

2. Usa la campana extractora y el extractor del baño

La cocina y el baño son las principales fuentes de vapor de agua en una vivienda. Cocinar con la campana en marcha y ventilar el baño después de cada ducha marca una diferencia enorme.

3. No tiendas ropa dentro de casa

Una colada media libera hasta 5 litros de agua al secarse. Si la tiendes en el salón o en una habitación sin ventilación, esos 5 litros se quedan en el ambiente y acaban condensando en las paredes.

4. Separa los muebles de las paredes exteriores

Deja al menos 5-10 cm de separación entre armarios/sofás y las paredes que dan al exterior. Esto permite que el aire circule por detrás y evita que la falta de ventilación concentre la humedad.

5. Controla la humedad relativa

Un higrómetro digital (desde 10€ en cualquier ferretería) te permite medir la humedad relativa en cada habitación. El rango saludable es entre 40% y 60%. Si supera el 65% de forma habitual, tienes un problema que requiere atención.

¿Cuándo es el momento de llamar a un profesional?

  • Si aplicas estas medidas y la humedad no baja del 65%.
  • Si el moho reaparece cada invierno en los mismos puntos.
  • Si tienes goteras o filtraciones activas cuando llueve.
  • Si la pintura se desconcha repetidamente en la parte baja de las paredes.
  • Si alguien en la familia tiene asma o alergias que empeoran en casa.

Un diagnóstico profesional con higrómetros de contacto y cámara termográfica permite identificar exactamente dónde están los puentes térmicos, por dónde entra el agua y qué tipo de intervención necesita cada problema.

El coste de no actuar

La humedad no es solo incómoda — es un problema que empeora con el tiempo:

  • El moho deteriora las pinturas y acabados, obligándote a repintar cada año.
  • La humedad en muros daña el aislamiento existente, haciendo la casa más fría y subiendo la factura de calefacción.
  • La humedad capilar puede afectar a la estructura (vigas de madera, armaduras de acero) si se prolonga durante años.
  • Los problemas respiratorios asociados al moho pueden ser crónicos.

Cuanto antes se diagnostique y se trate, menor es el coste de la reparación y mayor el ahorro a largo plazo.


¿Reconoces alguno de estos problemas en tu vivienda? En HumedadCoruña diagnosticamos el origen de la humedad y coordinamos la solución más adecuada. Primera visita gratuita en A Coruña y comarca.

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